Si sientes que todo se acumula y no sabes muy bien con quién hablarlo, aquí tienes un espacio tuyo. Sin juicios, sin que se lo cuenten a nadie.
No hace falta que sepas exactamente qué te pasa. Si alguna de estas cosas te suena, puede que la terapia para adolescentes en Bilbao sea lo que necesitas.
Se ha encerrado en sí mismo/a y apenas habla en casa.
Su estado de ánimo cambia de forma brusca y frecuente.
Las notas, los/as amigos/as, las redes… todo parece demasiado.
Sientes que tu cuerpo te manda señales y quieres escucharlo
Te preocupan las relaciones que tienes
Quieres entender por qué te sientes así
Quieres aprender a quererte bien
Si tienes alguna duda que no aparece aquí, escríbeme. No hay preguntas tontas.
Trabajo con adolescentes de entre 12 y 18 años. Cada etapa es diferente y la forma de trabajar se adapta completamente a ti y a lo que estás viviendo.
Son tuyas. Hablamos de lo que tú quieras, a tu ritmo. No hay un guión fijo ni preguntas incómodas de golpe. Es un espacio para que te sientas libre de contar lo que llevas dentro.
No. Lo que hablemos en sesión es confidencial. Solo en situaciones de riesgo grave se rompería esa confidencialidad, y siempre te lo diría a ti primero.
Una hora. El tiempo justo para que la conversación fluya sin que se haga pesado.
Normalmente empezamos con una sesión a la semana para coger confianza. Luego lo vamos ajustando según cómo te vayas encontrando.
Para nada. Muchas personas llegan sin tener claro qué les pasa. No hace falta llegar con un discurso preparado, de verdad.
Sí, sin ningún compromiso. Esto es para ti y lo decides tú.
Si llevas un tiempo sintiéndote mal y no encuentras la manera de salir de ahí solo/a, ya es motivo suficiente. No hace falta tocar fondo para pedir ayuda.
Si te lo estás preguntando, probablemente sea un buen momento. No hace falta estar ‘muy mal’ para venir. A veces solo necesitas un espacio para ti, para parar y mirar hacia dentro.
La primera sesión es un espacio de exploración. Sin compromisos, sin diagnósticos previos. Solo escucha.